Renunciar para viajar por el mundo: Cómo y por qué lo hicimos [Crónica de una renuncia anunciada]

Renunciar al trabajo para viajar no fue algo de un día para el otro, más bien fue algo que analizamos muchísimo antes de llevar a cabo.

Te has hecho alguna vez la siguiente pregunta: ¿Cómo sería mi vida si dejara mi trabajo y me dedicara a viajar por el mundo?.

Esta pregunta surgía frecuentemente en nuestra cabeza desde el 2014; muchas eran las respuestas negativas que llegaban y todas ellas surgían desde nuestros temores en esa época, como ser:

  • No vamos a conseguir trabajo cuando regresemos y pasaremos necesidades. (En un país como Bolivia y la gran mayoría de países de Latinoamerica esto es una realidad)
  • Los bolivianos no podemos viajar por el mundo porque tenemos un pasaporte limitado
  • Para viajar es necesario ser millonario y no nos alcanzará el dinero
  • Nuestros trabajos son buenos y nos generan estabilidad
  • Es difícil tener un sueldo mayor al promedio y nosotros que lo tenemos debemos aferrarnos a el

Y es que muchas personas piensan que renunciar y viajar es sólo cosa de hippies, millonarios o personas que «no tienen nada que perder».

Nosotros no somos ni hippies, ni millonarios, ni personas sin nada que perder. En cambio teníamos estabilidad, recibíamos beneficios sociales, un departamento, comíamos en buenos restaurantes de vez en cuando y casi siempre nos dábamos escapadas de fin de semana o un viaje de 15 días por las vacaciones permitidas en Bolivia.

En resumen: estábamos metidos dentro de la espiral  del consumo y seguíamos al pie de la letra los mandatos del sistema.

Y para renunciar y viajar lo pensamos muy bien, y vos sabes que antes emprendimos juntos. Requirió mucho tiempo y esfuerzo romper las creencias limitantes que nos atajaban para renunciar.

Tomar decisiones de este tipo no es algo que se hace de la noche a la mañana, y no lo aconsejamos tampoco. 

Cuando yo (Gabriela) decidí renunciar a mi trabajo para viajar, tuve el apoyo completo de mi jefa respecto al estilo de vida que iba a emprender.

Debo decir que tener una jefa buena onda y que entendía mi sueño de viajar por el mundo mientras genero ingresos con mi negocio en la mochila fue un alivio personal.

La decisión no fue fácil tampoco, porque mis últimos días en el trabajo estuvieron llenos de emociones encontradas y detalles de parte de mis compañeros, que más que colegas se volvieron grandes amigos con quienes sé que puedo contar.

Sentirte querida y disfrutar lo que haces es muy importante para mí y cada minuto en Embol fue oro. 

Y no todo en esta story puede ser viajes y pareja. Porque ayer fue el último día de trabajo de Gabriela. Y es que para cumplir un gran sueño tenemos que estar dispuestos a tomar decisiones difíciles, 🤔y… ¡Qué difícil que fue esta! Porque cuando uno trabaja con personas maravillosas ir al trabajo se torna fácil y divertido.😀 Las palabras no bastan para agradecerles por tantos detalles, porque nos iremos a comer el mundo con una coca-cola en la mano y porque no dejo solo a colegas sino grandes amigos 🌟❤🌈 #memories #equipo #caminitoamor #inshot #girls #cute #happy #friends #smile #follow4follow #like4like #instamood #family #nofilter #amazing #style #love #photooftheday #serfelizescuestiondedecision

Una publicación compartida de Caminito Amor | Travel Blog 🌍 (@caminitoamor) el

En el caso de Yeyo recibió de igual manera un gran apoyo por parte de su jefe y la frase «Ojalá te vaya mal así vuelves al año» 😆

Aparte del trabajo, recibimos un apoyo incondicional, de nuestra familia, de muchos amigos y pudimos compartir nuestra historia y el proyecto de 2 Bolivianos x el Mundo con grandes medios de prensa nacionales, como puedes ver en esta entrevista en El Deber, El Día , Página Siete y el Periódico la Región.

EL DEBER COLABORACIONES

En el caso de otros colegas de trabajo y amigos estamos locos y seguro nos arrepentiremos, pero todavía las personas no llegan a entender cómo pudimos dejarlo todo para viajar.

Para muchos fuimos unos irresponsables al dejar un buen trabajo, imprudentes por irnos cada dos por tres con una mochila a Dios sabe dónde y a comer Dios sabe qué…por dejarlo todo.

Esas personas no pueden llevar esta vida, no la entienden y no la quieren.

Para otros, somos unos aventureros y emprendedores que actúan por sus sueños.

Muchas personas han sentido alguna vez la necesidad de romper con su vida para vivir otras cosas y esas personas nos escriben agradeciéndonos por demostrar que se puede.

Para nosotros, quedarnos quietos en un mismo sitio viendo cómo pasa el tiempo, es renunciar a todo lo que no conocemos y esta aventura de «2 Bolivianos x el Mundo» recién está por comenzar.

2 bolivianos x el mundo renunciar

Como comenzó: en busca de la pasión

Todos los trabajos que tuvimos los hicimos con pasión, pero el problema es que después de que estos cubrían nuestras necesidades básicas comenzamos a sentir que necesitábamos continuar creciendo de forma personal y profesional. 

¿Cómo nos sentíamos respecto al trabajo? ¿Realmente nos apasionaba lo que estábamos haciendo y era algo que nos gustaría hacer el resto de nuestra vida?

La respuesta a todo esto es que teníamos una vida muy cómoda. 

En lo personal yo (Gabriela) tenía un trabajo con condiciones laborales muy buenas, estaba extremadamente contenta con mi jefa y mis compañeros de trabajo y había llegado al punto en que sabía hacer mis tareas diarias lo suficientemente bien como para terminarlas en menos de 8 horas sin ningún inconveniente.

Si bien me encantaba lo que hacía y es algo que podría volver a hacer en un futuro sin problema, no me da la pasión que siento con la libertad que me dan los viajes.

Queremos generar un impacto en las personas y que vean que los bolivianos sí podemos viajar por el mundo, que esto no sólo es cosa de gringos y que el nomadismo digital se puede extender hasta nuestro país y la gente que conocemos.

Cómo Caminito Amor cambió nuestra vida

¿Ha habido algún momento de tu vida en el que estabas tan emocionado por un proyecto que toda tu vida giraba a su alrededor?

Estamos hablando de ese proyecto que te gustaba tanto que te levantabas pensando en él, te acostabas pensando en él y cuando estabas trabajando en él el tiempo se iba volando.

Ese proyecto que te hacía aguantar las ganas de ir al baño durante horas porque no eras capaz de despegarte de él.

Ese proyecto en el que te ponías a trabajar y de pronto te dabas cuenta de que llevabas 6 horas sin comer y te estabas muriendo de hambre.

Ese proyecto en el que te involucrabas tan profundamente que parecía que entrabas en una especie de burbuja en la que todo lo demás no tenía importancia.

Eso y más fue lo que descubrimos y significó para nosotros crear Caminito Amor.

Caminito Amor nos enseñó a:

  • convertirnos en un equipo de alto desempeño
  • aprender a trabajar juntos y dejar los conflictos de pareja de lado
  • sacrificar momentos de placer por trabajo y luchar por nuestros sueños

Con Caminito Amor aprendimos a construir un negocio online basado en nuestra pasión: los viajes y ver cómo podíamos generar ingresos a la vez que ayudamos a otras personas.

Eso nos hizo enloquecer (enloquecer de buena manera).

Nos hizo ver que nuestro sueño no era imposible y que eramos capaces de actuar y hacerlo realidad.

Que eramos lo suficientemente capaces de reunir «coraje» como nos han dicho muchas personas, y renunciar a vidas estables y muy cómodas para viajar por el mundo como bolivianos, como amantes, como amigos y como colegas de trabajo.

Tomar la decisión

Ya empezamos esta aventura de #2BolivianosxelMundo 👫🇧🇴🌍 con el corazón abierto y con muchas ganas de compartir todo lo que vivamos con Ustedes. Gracias por cada uno de los mensajitos que nos han hecho llegar y por todo el apoyo. Estamos muy agradecidos por todo lo que estamos viviendo y…Esto recién empieza!! 😀 Si quieres seguirnos la pista hemos creado un mapa interactivo en la página principal de nuestro blog www.caminitoamor.com (link en la bio) dónde podrán ver nuestra ruta y así si Dios lo permite desvirtualizar e ir a tomarnos una cerveza o un café juntos!🍻 – – – – #wanderlust #bloggers #instatraveling #mundo #couplegoals #instatravel #travelgram #tourist #instapassport #travelbloggin #travel #backpackers #mochileros #blogdeviajes #bettertogether #igtravel #viajeros #parejaviajera #mytravelgram #lovebirds #caminitoamor

Una publicación compartida de Caminito Amor | Travel Blog 🌍 (@caminitoamor) el

La vida se basa en decisiones y esta ha sido una de las más difíciles por todo lo que llevó.

Tuvimos que:

Teníamos claro que decidir renunciar al trabajo para viajar era necesario, ya que no queríamos pasar los años de nuestra juventud metidos de Lunes a Viernes, 8 horas al día, en una oficina. 

Haciendo rico a otras personas.

Queremos un trabajo más flexible en el que podamos elegir en qué trabajar y con quién y que el fruto de todo el esfuerzo sea para nosotros.

Y gracias a Caminito Amor lo hemos logrado (no es fácil, sigue requiriendo muchas horas de dedicación)

Queríamos ser libres y atenernos a las consecuencias de esa decisión y sabíamos que ningún otro proyecto nos haría querer dejar la piel por él.

El momento clave

renunciar y viajar

Para renunciar a tu trabajo nunca habrá un momento clave, pero sí habrá un punto de inflexión donde dirás ¡a la mierda todo…nos vamos!. 

Eso fue lo que nos pasó a nosotros, no sabíamos que sería tan pronto y que empezaríamos nuestro viaje en enero 2018, si te decimos la verdad pensábamos quedarnos trabajando por cuenta ajena hasta mediados del 2018 y un día..

Yeyo: ¿Y si nos vamos ya ya, así en enero? (esto fue en octubre 2017)

Gabriela: ¿Por qué quieres apurar las cosas?

Yeyo: Porque tenemos todo para hacerlo, generamos ingresos con el blog y tenemos arreglados todos los papeles para poder cumplir el sueño. Dejemos de posponerlo.

Además me surgió la posibilidad de hacer unas prácticas veterinarias por Francia y Holanda y eso me motiva mucho.  😎

Gabriela: ¡Ya!

Literalmente esa fue la charla que culminó cuando a los días nos llegó una propuesta laboral que nos permitía trabajar como nómadas digitales en una escuela virtual.

¿Crees que el universo conspira a tu favor? Nosotros sí, todo lo que deseamos y los miedos que teníamos fueron desapareciendo cuando todo comenzó a alinearse a nuestro favor.

Cuidadito con creer que esto de ser nómada digital y vivir viajando se puede hacer a la ligera, no es una decisión muy acertada despertarse un buen día, renunciar a todo, y tomar el primer vuelo que se te ocurra para amanecer al otro lado del mundo, sin la más remota idea de qué harás con tu vida a la mañana siguiente.

Por otro lado, tampoco es cuestión de esperar el momento ideal, ese nunca va a llegar.

Ver cómo todas las cosas comenzaban a equilibrarse y que la balanza se inclinaba a nuestro favor nos dió el empujón de renunciar al trabajo para viajar y dejar de posponer las cosas eliminando el después de nuestro vocabulario. 

¿Cuándo renunciar? Nunca es buen momento

Algo que aprendimos es que nunca es buen momento para renunciar al trabajo y viajar, dejar tu estado de confort o mejor dicho tu estado de «desconfort» a un lado e irte a cumplir tus sueños.

Pero, ¿cuándo es un buen momento para romper con todo lo que tienes, conoces y te da cierta seguridad para lanzarte a lo desconocido? Nunca y siempre.

La sensación de dar un giro a tu vida de 360º es de cierto vértigo y a la vez… de mucha adrenalina.

Te dispones a dejar atrás la continua, programada, repetición del mismo día:

  1. Suena el despertador
  2. Te alistas para ir al trabajo
  3. Desayuno express
  4. Transporte al trabajo
  5. Oficina
  6. Almuerzo
  7. Oficina en la tarde
  8. Transporte a tu casa
  9. Hacer algo que te gusta (si es que te da tiempo)
  10. Cenar
  11. Dormir

Y esperas al día siguiente para volver a hacer lo mismo.

En esta fórmula a veces hasta metes alguna actividad que te haga sentir que «vives» como:

  1. Ir al cine
  2. Ir a cenar
  3. A un concierto
  4. A bailar
  5. Vuelves a empezar

El cambio comienza hoy

Seguro que entiendes que para nosotros, quedarnos en un mismo lugar, atrapados al mismo día de oficina una y otra vez, es la peor y más cara de las hipotecas.

Puede ser que nunca consigamos ser felices en un solo sitio. Que siempre necesitemos ir de aquí para allá. Es cierto.

Puede que nos arrepintamos y querramos volver al poco tiempo…como puede que no. Pero si no lo hacemos ahora nunca lo sabremos y vivir con esa duda es el peor castigo para nosotros.

Estamos encerrados en un permanente estado de insatisfacción que por otra parte, nos libera constantemente. Pero no salir. No intentarlo. No saber qué más hay en el mundo… Es no tener algo que recordar para que merezca la pena ser contado algún día.

Si lo hacemos bien, puede que te ayudemos a dar ese primer paso. El más difícil. Tomar la decisión de cumplir tu sueño.

Ese que a veces te sorprendes a ti mismo diciendo en voz alta y que vas retrasando una y otra vez: “algún día, quiero dar la vuelta al mundo”.

¿Nos acompañas en esta locura?

Buenas rutas

  Gabriela & Yeyo

Renunciar para viajar por el mundo: Cómo y por qué lo hicimos [Crónica de una renuncia anunciada]
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Con el uso del sitio web, usted está de acuerdo con la Política de privacidad y protección de datos.
Ver más

Únete a nuestra tribu de Caminitos

Podrás descargar gratis la
Guía con las 25 formas para ganar dinero mientras viajas